LA GESTIÓN DE ACTIVOS Y PASIVOS

Implantación de la práctica

 

 

Por  Juan Manuel García Sánchez, LCE[1]

Presidente, Instituto del Riesgo Financiero

 

 

La Gestión de Activos y Pasivos  -G.AA.PP.- engloba las acciones encaminadas a gestionar la estructura financiera del balance de una entidad, de hecho, otro nombre con el que se conoce esta actividad es Gestión de Balance.

Este artículo pretende plantear los aspectos generales de la Gestión de Activos y Pasivos y las técnicas empleadas a través de las cuales se concreta. Los objetivos que se pretenden cubrir son dos altamente complementarios, el primero saber que es necesario tener para realizar la G.AA.PP. y el segundo, poder dictaminar hasta que punto se realiza G.AA.PP. en una entidad.

 

 

Palabras clave: Gestión de activos y pasivos, riesgos de tasa de interés, riesgos de liquidez, duración, convexidad,  Comité de Activos y Pasivos,  pool de fondos, gap de sensibilidad, riesgo en valor del margen financiero, riesgo en valor del patrimonio

 

 

 

 

 

 

 


 

LA GESTIÓN DE ACTIVOS Y PASIVOS

Implantación de la práctica

 

Por  Juan Manuel García Sánchez, LCE

Presidente, Instituto del Riesgo Financiero

 

ÍNDICE

 

1.      Introducción

2.      Qué es y cómo surge la Gestión de Activos y Pasivos

3.      Dónde y cómo se lleva a cabo la Gestión de Activos y Pasivos

4.      Informes presentados en el Comité de Activos y Pasivos

5.      Pool de Fondos: Los precios internos de transferencia

6.      Modelos de información para la Gestión de Activos y Pasivos

 


INTRODUCCIÓN

La Gestión de Activos y Pasivos (G.AA.PP.) es una actividad relativamente reciente que no siempre es fácil de reconocer en una entidad. También es lo suficientemente particular de cada entidad como para que esa identificación se dificulte.

Este artículo pretende plantear los aspectos generales de esta actividad y las técnicas empleadas a través de las cuales se concreta. Los objetivos que se pretenden cubrir son dos altamente complementarios, el primero saber que es necesario tener para realizar la G.AA.PP. y el segundo, poder dictaminar hasta que punto se realiza G.AA.PP. en una entidad.

El enfoque que se puede dar al artículo, una vez planteados la materia y los objetivos a cubrir podría ser centrarse en las técnicas, las fórmulas y matices de los cálculos utilizados y otro, el elegido, pasar por alto los detalles de las técnicas y centrarse en cómo se usan dependiendo de quién los utilice.

Los dos primeros puntos describen las características de la función de Gestión de Activos y Pasivos dentro de una entidad, de tal forma que se concreta en qué consiste esta función y se ven las diferentes partes en las que se concreta esta función.

En el tercer aparece detallado para ampliar qué informes se deberían presentar para poder analizar la estructura financiera de la entidad y los riesgos a los que se enfrenta.

El cuarto punto se detalla una técnica de análisis de resultados que permite separar los movimientos de tipos de interés y cambio de la gestión realizada por los diferentes centros de beneficio y, al mismo tiempo, poder analizar los resultados de las decisiones para modificar la exposición de la entidad a dichos movimientos.

En el último punto se presentan algunos detalles de los modelos utilizados en la Gestión de Activos y Pasivos para analizar la exposición de la entidad a los diferentes riesgos a los que está sometida su estructura financiera.

Con este artículo se tendrá una visión sobre la situación de esta importante función y se sabrá en qué puntos hay que ahondar para conocer en profundidad las técnicas de análisis.


QUÉ ES Y CÓMO SURGE LA GESTIÓN DE ACTIVOS Y PASIVOS

La Gestión de Activos y Pasivos engloba las acciones encaminadas a gestionar la estructura financiera del balance de una entidad, de hecho, otro nombre con el que se conoce esta actividad es Gestión de Balance.

Esta definición se ha hecho genérica a propósito, pues en cada entidad la G.AA.PP. abarca diferentes aspectos. Estas diferencias están motivadas tanto por el tipo de entidad de que se trate como por el tipo de negocio que lleve a cabo la entidad así como por el estilo de dirección impreso por los gestores.

Otra definición más especifica sería la siguiente: “La G.AA.PP. engloba las acciones encaminadas  identificar, valorar y gestionar los riesgos a los que se ve sometida la actividad de la entidad (con un enfoque global), para aprovechar las oportunidades del mercado manteniendo la exposición a los riesgos dentro de los límites aceptados como tolerables por la entidad”.

Una de las ideas que ayuda a entender la existencia de esta función en una entidad, es que todo riesgo asumido debe conllevar un aumento del valor de la entidad, por lo que cobra especial importancia el análisis, a nivle global, de los riesgos asumidos por la entidad.

Algunas de las acciones que engloban la G.AA.PP. siempre han estado presentes en la gestión financiera de una entidad si bien no se hacían, digamos, de forma consciente. La definición formal conlleva su sistematización, delimitación y coordinación, pues en muchos casos requiere de la acción en conjunto de varios departamentos.

La diferencia entre la gestión de la estructura financiera del balance llevada a cabo en la G.AA.PP. y la realizada por otros departamentos del banco hay que buscarla en la relación con la situación del mercado en cada momento. La G.AA.PP. debe adecuar la estructura financiera del balance a los cambios que se vayan produciendo en los mercados en los que actúe la entidad. Será la repuesta a estos cambios lo que plasmará el estilo de dirección presente en la entidad, es decir, se podrá optar por adoptar una actitud pro-activa, mediante la cual la entidad se anticipa al mercado e incluso lo lidera o una actitud re-activa, en la que la entidad responde a los cambios. Por supuesto que el abanico de posibilidades no es dual, sino que caben más matices y además dependerá del momento. Pero es importante que en la entidad se tenga claro cual de estas dos actitudes está más cercana a su estilo de gestión, pues dependiendo de ello así deberán ser tanto la propia estructura financiera de la entidad como el tipo de personal que contrate, los productos ofrecidos o la atención dispensada al cliente.

Han sido las propias circunstancias del mercado las que han obligado a que se defina la actividad de la G.AA.PP. A medida que los mercados se han vuelto más liberalizados, ha aumentado la competencia entre las entidades, como consecuencia de esta liberalización, y las magnitudes financieras (tipos de cambio, tipos de interés, masas monetarias, etc.) se han vuelto más volátiles las entidades han tenido que obligarse a realizar un seguimiento más cercano del entorno en el que se mueven, no ya para sacar provecho directo de él, por ejemplo a través de la actividad de negociación en los mercados financieros realizada en las salas de tesorería, sino que para prevenir que afecten negativamente a la estructura del balance de la entidad.

Este nuevo “terreno de juego” ha traído consigo un incremento de los riesgos asociados al negocio financiero, que si desde los organismos supervisores ha supuesto un progresivo aumento de los requerimientos de capital, desde los órganos de dirección de las entidades ha supuesto la necesidad de analizar los negocios en su conjunto y estudiar cómo los cambios en los mercados afectan a estos.

Los cambios que suceden en los mercados se deben a muy diversas razones y tienen diferentes repercusiones. Desde luego convendría delimitar cuáles de estos cambios son tenidos en cuenta por la G.AA.PP. Su enumeración podría abarcar los siguientes:

-         Cambios legislativos: por ejemplo, el hecho de que las Cajas de Ahorro pudiesen operar en todo el territorio nacional supuso un cambio importante en el entorno. Otro ejemplo son las sucesivas adaptaciones de la legislación a la normativa comunitaria.

-         Cambios regulatorios: cuyo principal exponente son las normas de adecuación de capital aunque también otros cambios menores son importantes, como por ejemplo la forma en la que se realizan las subastas de títulos públicos o las intervenciones de los bancos centrales para aportar o drenar liquidez al sistema.

-         Acciones de la competencia: que duda cabe que cualquier actuación de la competencia supone una revisión de la propia estrategia lo que puede dar lugar a que sea necesaria una re-estructuración del balance de la entidad, la modificación de tarifas o la creación de nuevos productos.

-         Evolución de las magnitudes financieras: aunque se han dejado para el final, hoy en día la volatilidad de estas magnitudes hace que se hayan convertido en la estrella de la G.AA.PP. pues, por ejemplo, tanto los movimientos de los tipos de interés como las expectativas que sobre ellos tiene el mercado pueden suponer una variación importante de la cuenta de resultados de la entidad.

Es conveniente diferenciar desde el principio entre las labores de control de los riesgos a los que se ve sometida una entidad y la gestión de esos riesgos. La labor de control tiene como objetivo que la exposición de la entidad a una serie de riesgos quede dentro de los límites marcados bien por la propia entidad o bien por los reguladores.

El objetivo de la gestión de los riesgos es hacer posible que la entidad saque provecho de los cambios en los mercados y de los riesgos asumidos. Tiene por tanto una visión de negocio y conlleva un cambio importante en la forma de gestionar una entidad ya que hace necesaria (obligatorio) que tanto en el ámbito de cada operación realizada como en el conjunto de ellas, se analicen simultáneamente los riesgos asumidos con los beneficios previstos.

También la motivación de una y otra labores suele ser diferente, mientras que la labor de control suele venir precedida de una normativa del organismo regulador competente, la labor de gestión de riesgos parte de una presión del mercado y de la propia entidad. Esta presión del mercado suele ser el rating con el que es calificada una entidad, que va a determinar el coste de sus recursos e incluso el tipo de negocios en los que va a poder competir.

Es interesante revisar ahora como ha surgido en cada país la G.AA.PP. Para ser más exactos, por regla general, en todos los países hay que diferenciar entre las grandes entidades y las entidades medianas y pequeñas, ya que mientras que en aquellas su surgimiento es espontáneo en estas viene precedido por la regulación publicada. Una fuente interesante para conocer el estado de la práctica de la G.AA.PP. son las memorias de las entidades así como, por supuesto, la normativa de los organismos supervisores.

La G.AA.PP. surge en Estados Unidos y aunque siempre es difícil establecer una fecha, se podría decir que fue en los inicios de los 80 cuando las grandes entidades comienzan a realizar conscientemente una G.AA.PP. Desde luego, la crisis sufrida por las Saving Banks fue el detonante para que se extendiese este tipo de gestión y también para que las autoridades aumentasen las normas relativas al control y al uso de ciertas técnicas de G.AA.PP.

En España bancos como el Santander o el Banco Bilbao, comenzaron a mediados de los años 80 a desarrollar esta práctica y otras entidades como Caja Madrid, La Caixa y otros grandes bancos la fueron desarrollando posteriormente hacia finales de esa década. La respuesta masiva de las entidades surgió cuando el Banco de España publicó la circular 5/93 en la que se hacia una breve mención a la necesidad de que existiera un departamento encargado de supervisar los riesgos de la entidad. A raíz esto muchas entidades se interesaron por la Gestión de Activos y Pasivos y adquirieron herramientas informáticas que facilitasen los cálculos necesarios para conocer la exposición de entidad a los riesgos de interés y liquidez. En la actualidad la práctica totalidad de las entidades lleva a cabo en mayor o menor medida Gestión de Activos y Pasivos.


En otros países la normativa sobre los métodos de análisis de la exposición al riesgo de interés ha sido muy detallada, elaborando normas en las que se solicita a las entidades informes de Gap de sensibilidad. Así hacia mediados de los 90, en México comienzan las entidades a interesarse por estas prácticas y más adelante lo hacen otros países como Argentina, Ecuador, Perú e incluso la India. En todos ellos sorprende el detalle con el que las autoridades supervisoras exponen las metodologías de cálculo, sin duda tendiendo a una homogeneización en la presentación de informes que facilite la comparación entre entidades.

En este sentido es de destacar el poco eco que desde organismos como el comité de Basilea se le ha dado a estas prácticas ya que hay que esperar al año 1997 para que aparezca un documento sobre principios de gestión del riesgo de interés. La razón a esta actitud se explica por que la G.AA.PP. es una cuestión de estilo de gestión y su relación con el capital regulatorio es más compleja de establecer que con otros riesgos como el de crédito o el de mercado. De hecho incluso en la revisión del capital regulatorio (Basilea II) se mantiene el enfoque anterior y se han vuelto a publicar esos principios

Por último, conviene especificar qué empresas podrían incluir entre sus actividades esta de la Gestión de Activos y Pasivos. En general, a cualquier empresa en la que la parte financiera suponga un porcentaje importante de su balance podrían ser aplicables lo que aquí se describe. Por lo tanto, es claro que toda empresa financiera (bancos, aseguradoras, etc.) debe hacer presente una Gestión de Activos y Pasivos. Será sobre este tipo de entidades sobre las que se centrará el enfoque de este artículo.

 


DÓNDE Y CÓMO SE LLEVA A CABO LA GESTIÓN DE ACTIVOS Y PASIVOS

Como se comentó anteriormente, la G.AA.PP. forma parte del estilo de dirección de cada entidad, por lo tanto debe ser algo que abarque muchas de las actividades de la misma, aunque desde luego hay una serie órganos más directamente implicados en ella. Si bien la existencia de estos no tiene por que implicar que la entidad lleve a cabo una G.AA.PP. activa.

Hay dos grandes partes en la G.AA.PP. Una se concreta en un comité encargado de definir los objetivos, ver como los cambios de los mercados afectan a tales objetivos y tomar decisiones para adecuar la situación de la entidad a los objetivos definidos. Esta labor se lleva a cabo principalmente a través de reuniones de análisis y decisión. En la otra parte es dónde mayores diferencias se observan de una entidad a otra, pudiendo ser una mera concreción de las conclusiones de las reuniones o llegando a convertirse en un centro de beneficios con sus propios presupuestos de negocio.

Se debe incluir una tercera, que es la parte del análisis de las magnitudes que se siguen y que prepara la documentación de las reuniones. Este es conocido como departamento de G.AA.PP. o de Gestión de Balance y pese a su nombre su labor suele ser más reducida que la actividad de G.AA.PP. llevada a cabo en la entidad.

Si bien los nombres pueden variar, a continuación se detallan las labores de cada una de las partes.

·        Comité de Activos y Pasivos (CoAP) o Asset and Liabilities Committe (ALCo) en terminología anglosajona. Esté comité esta integrado por miembros de la dirección, dados los temas y decisiones tratados. Su composición varia de una entidad a otra, pudiendo ser una composición tipo la siguiente:

-         Consejero delegado (o equivalente)

-         Dirección de mercados de capitales

-         Dirección de tesorería

-         Dirección comercial

-         Dirección financiera

-         Departamento de Gestión de Activos y Pasivos

Aunque ya se ha dicho que su composición varía, es importante destacar que este comité tiene que ser ágil en la toma de decisiones, por lo que no conviene recargarlo en exceso.

Agenda típica de una reunión del ALCo. En sus primeras reuniones este comité se encargará de definir su propio ámbito de actuación y la exposición que se desea tenga la entidad a los diferentes riesgos que se decida vayan a ser de su competencia. Esto hace que no se pueda aplicar la agenda general.

Una vez que las primeras reuniones se han realizado, conviene marcar una agenda a las reuniones que tendrán lugar a partir de ese momento, si bien de  nuevo esta varia de entidad a entidad. En términos generales una agenda típica sería:

1.      Lectura y aprobación, en su caso, del acta de la reunión anterior.

2.      Análisis y perspectivas sobre la situación de los mercados financieros.

3.      Presentación de la situación de liquidez de la entidad.

4.      Presentación de la exposición al riesgo de interés y cambio de la entidad.

5.      Presentación de la exposición al riesgo de crédito de la entidad.

6.      Adecuación del capital disponible según los riesgos asumidos.

7.      Análisis de los ratios de rentabilidad y su relación con los riesgos asumidos.

8.      Decisiones a la vista de la situación de los mercados y de la exposición de la entidad.

Dependiendo de la importancia de la actuación de la entidad en los mercados financieros y de otros comités que existan,  un punto a añadir sería la revisión de las posiciones tomadas por el departamento de tesorería.

Más adelante se comentarán los diferentes informes que se suelen presentar para revisar cada uno de los apartados.

Es importante que las labores de este comité estén bien definidas y conviene su revisión periódica, para que no afluyan a este comité cuestiones no ubicadas o solventadas en otros ámbitos.

·        Responsable de la Gestión de Activos y Pasivos. Bajo este título se engloba el departamento que lleva a la práctica las decisiones tomadas en el ALCo que requieran una actuación en los mercados financieros. Como se comentó anteriormente, es aquí donde mayores diferencias aparecen de unas entidades a otras.

La existencia de forma independiente de un departamento encargado de estas actuaciones será mayor cuanto más desarrollada esté la actividad de G.AA.PP. Lo más normal es que sea la tesorería la encargada de llevar a cabo estas acciones, pudiendo existir una cuenta de resultados separada del resto de la actividad de negociación o bien estando esta actividad mezclada con el resto de las actividades de la tesorería.

En este punto hay que introducir el concepto del Pool de Fondos como método para medir los resultados de las decisiones tomadas para modificar la exposición a los riesgos y que estos no se vean diluidos entre los resultados de otras actividades. Se trata de transferir las posiciones de riesgo de todos los centros de negocio hacia el centro de G.AA.PP. o Pool de Fondos, de manera que los movimientos de tipos de interés y cambio y la financiación de las posiciones sólo afecten a la cuenta de resultado de este centro. En el siguiente apartado se analizará en detalle este concepto.

Una G.AA.PP. activa requiere la definición clara tanto del departamento encargado de llevar a la práctica las  decisiones del ALCo como la forma de medir sus actuaciones así como el seguimiento de sus actuaciones.

·        Departamento de G.AA.PP o Gestión de Balance Este es el departamento encargado tanto de preparar la documentación presentada en el ALCo como de medir los resultados de las actuaciones del departamento responsable de la G.AA.PP.

Su labor es primordialmente de análisis de los datos recibidos, necesitando por tanto  herramientas informáticas que faciliten su trabajo. Dependiendo de la sofisticación de estas herramientas así serán los informes presentados al ALCo.

Hay que recordar que el ALCo va decidir sobre el nivel exposición de la entidad a diferentes riesgos. Para poder realizar un análisis de estos riesgos no basta con la información contable, ya que esta no tiene como objetivo el análisis de estos riesgos sino su registro. En el último punto se presenta en detalle el tipo de información manejada por este departamento.

La ubicación de este departamento varía de entidad en entidad, si bien considerando el análisis financiero que lleva a cabo parece lógico su ubicación en el área financiera de la entidad.


INFORMES PRESENTADOS EN EL COMITÉ DE ACTIVOS Y PASIVOS

La información presentada deberá entregarse a los miembros del ALCo días antes de que tenga lugar la reunión del comité, para que este no se convierta en una reunión donde haya que leer los informes por primera vez sino sólo analizarlos y decidir sobre la exposición de la entidad.

Los informes deben adecuarse al nivel de conocimiento de los miembros del ALCo y de la exposición de la entidad. No por utilizar medidas de riesgo complejas se va a entender mejor la exposición a los riesgos asumida por la entidad.

A. Informes sobre la situación de liquidez:

Al hablar de riesgo de liquidez nos referimos al riesgo de que la entidad no pueda hacer frente a sus obligaciones de pago o que para hacerlo incurra en un coste excesivo. Una de las principales herramientas con las que debe contar toda entidad es un Plan de actuación para situaciones de crisis de liquidez, aprobado por el ALCO. Este plan será necesario activarlo en los siguientes casos:

-        El riesgo de liquidez, en muchas ocasiones, no depende sólo de la situación de la entidad sino de cómo sea percibida ésta por el mercado, pudiendo darse el caso de que sin existir problemas reales de liquidez en el mercado (prensa, operadores, clientes, etc.) se corra la voz de que la entidad sí los tiene. En este caso no tendrán efecto las actuaciones financieras sino que es necesario una actuación de “lavado de imagen”.

-        En otras ocasiones, la crisis surge por una falta general de liquidez en los mercados. En este caso el Plan debe tener previsto qué activos deberán  realizarse y qué fuentes de financiación pueden utilizarse.

En relación con este último punto, es importante que el ALCo revise la política de selección de inversiones y se establezcan unas condiciones de liquidez para los activos en los que invierte la entidad, tanto en mercados financieros como en mercados de préstamos, en este último para facilitar la posible titulización de préstamos.

Este Plan de actuación para situaciones de crisis de liquidez deberá contener los siguientes puntos:

-        Comunicación al más alto nivel entre la entidad y el organismo supervisor y posibilidad de que este organismo comunique la situación real de la entidad.

-        Contactos en los principales suministradores de fondos, con los que reunirse para comunicar la situación real de la entidad.

-        Determinación del portavoz que hable con los medios de comunicación así como contactos en los medios de comunicación con los que la entidad hablará.

-        Informes tipo a presentar a la prensa para demostrar la verdadera situación de la entidad.

-        Carta tipo para comunicar a los clientes el grado de solvencia de la entidad.

-        Se deberá disponer de líneas de crédito de excepción acordadas con ciertas entidades, a utilizar sólo en situaciones de crisis. Estas líneas de crédito suelen ser recíprocas.

-        Informe tipo sobre los activos liquidables disponibles y el tiempo medio para transformarlos en liquidez. Estos informes se deberán actualizar periódicamente.

-        Actividades que sufrirían cierta ralentización, hasta que se normalizase la situación y repercusión en los resultados.

Del análisis de la liquidez de la entidad se derivarán decisiones acerca de la forma de financiar la entidad, de la necesidad de titulización de activos, etc.

Hay varias formas de medir el grado de liquidez de la entidad, bien a través de ratios, mediante análisis de gap o mediante simulaciones.

El análisis de liquidez mediante ratios es un análisis estático, es decir que sólo tiene en cuenta las magnitudes en sus niveles actuales sin tener en cuenta su evolución futura. Esto hace que se utilicen como indicadores de la estructura de liquidez actual y como objetivo de la estructura deseada por la entidad

El análisis de la liquidez mediante el gap de liquidez pretende tener en cuenta la evolución temporal de las magnitudes del balance. Para su elaboración es necesario conocer cuando se producirán los flujos de caja a que dan lugar cada uno de los contratos realizados por la entidad, tanto de activo como de pasivo y de fuera de balance, para establecer el flujo neto en cada intervalo de análisis. En este análisis surgen importantes problemas:

-         La decisión sobre qué intervalos establecer puede modificar las conclusiones del análisis. Por ejemplo, si se establecen intervalos mensuales podría obtenerse un resultado de liquidez positivo que ocultase los problemas de la primera quincena. Por el contrario un exceso de detalle podría incrementar el tiempo de cálculo y de almacenamiento innecesariamente. Una recomendación importante es realizar un seguimiento detallado de los tres primeros meses y sobre todo del primer mes para el cual se debe establecer un límite de gap máximo. Los intervalos podrían ser los siguientes:

·       14 intervalos de 1 día

·       10 intervalos de una semana

·       7 intervalos de un mes

-         Por la naturaleza de algunos productos, puede ser complejo tanto conocer el montante de los flujos de caja como el momento en el que se producirán. Este es el caso de productos tales como inversión en acciones, líneas de crédito, cuentas corrientes u opciones. Incluso en productos más “seguros” como prestamos, no se conocen las posibles amortizaciones anticipadas. Para solucionar este problema se deben establecer  hipótesis basadas en la historia y que se deberán contrastar periódicamente.

El análisis de liquidez debe realizarse teniendo en cuenta que la entidad está en funcionamiento. Por ello no se debería considerar que los importes recibidos de los clientes sirven para financiar las retiradas de dinero que se producen por estos, ya que también se concederán nuevos préstamos e incluso se podrá producir un crecimiento en la concesión de créditos y de igual forma, los clientes seguirán ingresando dinero. Por esto será necesario establecer una serie de ajustes para conocer realmente cuales serán las necesidades de liquidez durante el período de análisis.

El análisis de la liquidez mediante simulaciones pretende solucionar los problemas de análisis mencionados en el gap de liquidez. Se pueden realizar dos tipos de simulaciones:

1.      Simulaciones deterministas, en las que se evoluciona el balance sobre la base de una serie de escenarios considerados previamente. Es importante considerar no sólo escenarios posibles sino también escenarios extremos y contrarios a la situación actual, lo que permitirá estar preparados para situaciones poco probables.

2.      Simulaciones aleatorias, en las que se establece un comportamiento estadístico a cada una de las variables cuya evolución pueda variar. En este tipo de simulación la importancia está en poder establecer alguna distribución estadística conocida a las variables a estudiar. Esto permitirá un estudio objetivo no sujeto a la opinión del analista. En este tipo de simulaciones no se debe olvidar las simulaciones extremas, ya que la aleatoriedad puede no cubrir situaciones de tensión.

Este tipo de análisis permite un mejor conocimiento de la situación de la entidad frente a posibles situaciones de problemas de liquidez en los mercados, sin embargo dada la complejidad de su realización y que los resultados están sujetos a las hipótesis establecidos no permiten olvidar los otros tipos de análisis.

Cualquiera que sea el método elegido siempre se deben analizar las hipótesis establecidas, realizando los cálculos con otras hipótesis para conocer la sensibilidad de los resultados a las hipótesis establecidas.

B. Informes sobre riesgo de interés y de cambio.

Mediante estos informes se pretende conocer cómo afectarán a la entidad los movimientos de tipos de interés y cambio que se produzcan en el mercado. Centrándonos en los tipos de interés hay que considerar los siguientes dos grupos de análisis:

1.      Según qué tipos de movimientos de tipos de interés se van a tener en cuenta.

2.      Según qué variables de las que sufren dichas variaciones, van a ser analizadas.

1. Movimientos de tipos de interés. Cómo es sabido, los diferentes tipos de interés a cada plazo dan lugar a la curva de tipos de interés o curva de rentabilidades. Esta curva representa no sólo el nivel del precio del dinero a cada plazo sino también las expectativas de los agentes que intervienen en el mercado sobre los niveles de tipos que a cada plazo existirán el futuro. Los movimientos de la curva se pueden agrupar básicamente de tres grupos:

·       Paralelos: el desplazamiento es similar en todos los puntos de la curva, en cuanto a dirección y tamaño.

·       Cambios de pendiente: en el que los tipos a corto plazo se desplazan en sentido contrario a como lo hacen los tipos a largo plazo, produciéndose una pivotación sobre un plazo de la curva.

·       Cambios de curvatura: en este caso la zona central de la curva prácticamente no se mueve, siendo los extremos los que suben o bajan.

De estos tres grupos, los movimientos paralelos de la curva de tipos representan alrededor del 80% los todos movimientos de la curva de tipos, el 15% de los casos se observan movimientos de cambio de pendiente y el 5% restante cambios de curvatura. Estos porcentajes no son estables a lo largo del tiempo, pudiendo haber épocas en las se den otras proporciones.

El análisis más sencillo es aquel qué solo considera movimientos paralelos de la curva de tipos. Este tipo de análisis se suele llevar a cabo elaborando un gap de sensibilidad. Este análisis de gap es similar al análisis de gap de liquidez, pero en este caso se ordenan los flujos en función de cuando vayan a cambiar los tipos de interés de las operaciones, es decir, se trata de flujos de revisión de tipos no de flujos de entrada o salida de dinero en la entidad. Este tipo de análisis permite conocer fácilmente el grado de exposición de la entidad a movimientos de tipos e incluso, si la entidad se ve favorecida por movimientos al alza o la baja de la curva de tipos, permitiendo de este modo adecuar la exposición de la entidad a las expectativas de curva de tipos que tenga la entidad y dentro de los límites determinados.

Un ejemplo de un gap de sensibilidad se presenta a continuación:


Veamos como se interpretaría este gráfico. Para ello hay que recordar las hipótesis que subyacen en este análisis:

1.      Los tipos de interés se mueven en paralelo

2.      Los tipos sólo se mueven una vez en el instante siguiente de confeccionar el Gap.

3.      La traslación del movimiento de tipos a los productos de activo y pasivo se produce en el momento de cada revisión de tipos de interés y es similar en unos y otros.

En primer lugar, la entidad tiene un Gap se sensibilidad negativo o pasivo, es decir, los saldos que revisan tipos cada mes en el pasivo son mayores que en el activo lo que significa que movimientos a la baja de los tipos de interés serán beneficiosos para la entidad, ya que el margen entre el activo y el pasivo aumentaría al quedarse el pasivo cada vez a tipos menores.

En segundo lugar, la entidad presenta un Gap acumulado a 1 año de –25.430 EUR, lo que supone que ante un movimiento de bajada de tipos de 1% el margen entre activo y pasivo aumentaría en:

D margen = Gap 1 año * D tipos = -25.430 * -1% = 254

Lo más adecuado es no considerar el signo de la variación para de esta manera hablar de variabilidad del margen, ya que lo que se persigue es que los movimientos de tipos le afecten lo menos posible.

Como en el caso del análisis de gap de liquidez, en el gap de sensibilidad también surge el problema de los intervalos en los que agrupar las revisiones de activos, pasivos y operaciones fuera de balance (OFB). Lo más habitual es que se establezcan intervalos mensuales para el primer año y anuales para el resto.

También en este análisis hay que establecer ciertas hipótesis sobre cuando se modificarán los tipos de interés de ciertos productos. En este caso debería estar establecido cual es, en líneas generales,  la respuesta de la entidad a los cambios de tipos de interés que se producen, pero esto es algo que no puede ser determinado de antemano con total exactitud pues gran parte depende de la respuesta de la clientela a dichos movimientos.

Uno de los principales problemas que se pueden achacar a este tipo de análisis es que considera que  el gap del mes 11 afecta lo mismo al margen anual que el margen del 1, cuando en este último caso los nuevos tipos estarían presentes 11 meses (según las hipótesis iniciales) mientras que en primer caso los nuevos tipos sólo afectarían 1 mes. Para corregir este problema se pueden hacer dos cosas:

1.      Modificar el cálculo del impacto del movimiento de los tipos, tomando cada gap individualmente en lugar del gap acumulado.

2.      Utilizar otro análisis denominado Gap de duración del margen financiero


Este nuevo análisis parte de las mismas hipótesis que el análisis de gap de sensibilidad, pero utiliza el concepto de duración a través del que calcula el valor actual y la duración del Activo y del Pasivo considerando tan sólo los flujos sensibles que se producirán en los próximos 365 días. De esta forma al actualizarse los flujos de sensibilidad al momento actual, el análisis del impacto del movimiento de tipos tiene en cuenta el diferente momento en el que se produce. El

gap de sensibilidad se calcula siguiendo esta fórmula:

 

Para el análisis de cómo afecta a la entidad otros movimientos de tipos de interés es preciso, bien detallar en cada intervalo del análisis de gap anterior, a qué plazo es sensible cada activo, pasivo u OFB o bien llevar a cabo simulaciones bien deterministas o bien aleatorias, que permitan conocer la respuesta de la entidad a diferentes escenarios de curvas de tipos de interés.

2. Variables sobre las que se centra el análisis. Sea cual sea el método de análisis utilizado se pretende analizar como la modificación de la situación de los mercados influye en:

1.     El Margen Financiero

2.     El valor de los Recursos Propios

Conviene detenerse en concretar la segunda de las variables mencionadas. El valor de los Recursos Propios es una magnitud teórica, hoy por hoy[2], que surge de la valoración a precios de mercado de los productos de Activo, Pasivo y Fuera de Balance. La problemática de este cálculo viene por lados:

-        Hay productos que no se negocian en mercados lo que hace complejo su valoración, si bien dadas sus características financieras es posible calcular un valor teórico. Es el caso de los préstamos o depósitos a plazo cuyo valor de mercado se calcularía descontando sus flujos de caja con la curva de tipos de interés adecuado al nivel crediticio de cada contrapartida. Otra dificultad sería la valoración de las opciones implícitas que los clientes pueden ejecutar en cualquier momento.

-        Hay otro grupo de productos, que además de los problemas de los anteriores añaden la dificultad por conocer cuándo se producirán los flujos de caja. Es el caso de las líneas de crédito y cuentas corrientes.

La importancia del análisis de la sensibilidad del valor de los Recursos Propios es que se tiene en cuenta la sensibilidad total de todas operaciones y no sólo la sensibilidad en un año como en el caso del análisis de la sensibilidad del Margen Financiero. Si la sensibilidad de los Recursos Propios es muy grande (es decir, ante diferentes escenarios de tipos de interés y cambio el valor de los Recursos Propios varía sustancialmente) significará que existe un “descalce” importante entre las posiciones de Activo y Pasivo (sobre todo en plazos), lo que puede provocar que ante un período continuado de subidas o bajadas de tipos, la entidad termine teniendo problemas. Este fue el caso de las Saving Banks en las que existían prestamos hipotecarios a tipo fijo a largo plazo financiados con pasivos a corto plazo.

C. Informes sobre riesgo de Crédito.

Los informes presentados para analizar la exposición  al riesgo de crédito, pretenden su análisis global, por lo que contendrán información a nivel general. A continuación se muestran algunos de los puntos que se deberían incluir:

-        Grado de exposición, dividido por áreas de actividad y por sectores económicos

-        Grado de diversificación de las inversiones, cuantificando el volumen según rating de las contrapartidas o grupos de riesgo.

En este momento surge la necesidad de establecer unas normas sobre calidad de los activos en los que se invierte, que permitan establecer una adecuada politica de fijación de precios y que lleven a la entidad a la exposición deseada de riesgo de crédito.

 

 


POOL DE FONDOS: LOS PRECIOS INTERNOS DE TRANSFERENCIA

Como se verá tras leer este punto, la necesidad de establecer una política de precios de transferencia y un pool de fondos, tiene un origen doble, por un lado medir la rentabilidad de cada unidad de negocio teniendo en cuenta sólo aquellos riesgos que dichas unidades pueden gestionar y, por otro lado, ser capaces de evaluar si la gestión de los riesgos de interés y cambio han contribuido a aumentar el valor de la entidad o por el contrario lo han disminuido.

La exposición de este tema se va hacer considerando una entidad comercial, con red de oficinas, pues es dónde verdaderamente cobra importancia. Pero antes de comenzar, es importante analizar la respuesta a la siguiente pregunta: ¿deben los resultados de una oficina bancaria estar sujetos a los movimientos de los tipos de interés?

Evidentemente si una oficina no tiene posibilidad de modificar su exposición a los movimientos de los tipos de interés (no puede elegir los productos ni los clientes ni puede contratar derivados en los mercados organizados) parece que los resultados de su gestión no se deben ver influenciados por las variaciones de los tipos de interés. Veamos cuando puede suceder esto:

-       

Sea una oficina de la entidad ABC con el siguiente balance:

-        Se trata de una oficina prestadora, con el balance descuadrado, por lo que para calcular los resultados hay que cuadrarlo.


-       

Aquí aparece el Pool de Fondos. Se trata de un departamento, en principio ficticio, cuya misión es prestar fondos a las oficinas o departamentos que lo soliciten y tomar fondos de aquellos otros con exceso. Pero dependiendo de cómo se realice esta labor, se conseguirá aislar el riesgo de interés de la oficina o no. Supongamos que le presta los fondos necesarios al plazo de un mes, a los tipos de mercado. El balance y la cuenta de resultados de la oficina quedarían como sigue:

-        Para facilitar el caso, diremos que la oficina no realiza más operaciones (o que estas no varían las cifras anteriores) y sólo refinancia su activo. Se puede observar que sus resultados estarán a merced de la evolución de los mercados, si suben los tipos de interés, su resultado disminuye pero si bajan su resultado aumenta:


No se ha aislado el riesgo de interés. Incluso si la oficina tuviera su balance cuadrado, lo cual es difícil, seguiría sufriendo el riesgo de interés, si bien esta vez este riesgo se derivaría de la presión de la clientela sobre los tipos de interés ofrecidos.

¿Es posible que sin realizar ninguna operación se modifique la valoración de la gestión de la unidad?

Por lo tanto es necesario, para poder aislar el riesgo de interés de todas aquellas unidades que no pueden gestionarlo, trasladar dicha gestión a un centro único por lo que hay que adoptar otro funcionamiento en el Pool de Fondos.

La metodología a utilizar consiste en realizar una operación sombra, ficticia o interna por cada operación realizada en la entidad, con las mismas características de plazos y flujos de caja pero a precios de mercado. De esta forma, se consiguen varios beneficios a la vez:

1.      Se evita el riesgo de interés en las unidades y se traslada a la unidad gestora.

2.      Se puede conocer la rentabilidad con la que contribuye cada una de las operaciones realizadas, y por ende, la contribución al resultado por producto o por cliente.

3.      Se puede incentivar la venta de un producto sin dañar el margen de la entidad, mediante la variación relativa de su precio de transferencia.

4.      Se puede ligar el precio de transferencia a la calidad crediticia del cliente (en el caso de productos de activo) o a la calidad crediticia de la entidad, actual u objetivo (caso de productos de pasivo).

5.      Se pueden trasladar los costes bien del coeficiente de liquidez soportado por los productos de pasivo o bien los de las unidades centrales y costes directos de administración de cada producto.

Utilizando esta metodología el análisis de los resultados de la oficina del ejemplo anterior quedaría como sigue:

 


En este caso, como las operaciones internas modifican sus tipos a la vez que lo hacen las reales, los resultados de cada operación no varían de un mes a otro.


El balance y la cuenta de resultados del Pool de Fondos serían los siguientes:

De esta forma, la decisión sobre modificar la exposición del balance de la entidad (utilizando tanto instrumentos de balance como de fuera de balance) influye únicamente en la cuenta de resultados del Pool. Es decir, la variabilidad del margen de la entidad como consecuencia de las variaciones de los tipos de interés sólo se vería plasmado en la cuenta de resultados del Pool.

Esta metodología, pese las indudables mejoras en la gestión de la entidad que aporta, no está exenta de la necesidad de establecer hipótesis acerca de cuestiones tales como:

-        Plazo a considerar para elementos sin vencimiento o con flujos desconocidos.

-        Método para determinar el plazo a asignar a los productos sensibles: plazo de vencimiento, plazo de revisión, una mezcla de estos o la duración.

-        Consideración de la repercusión de los costes originados por las cancelaciones anticipadas fuera de las hipótesis previstas.

-        Acuerdo sobre las curvas de mercado a utilizar como referencia de los precios de transferencia.

 


MODELOS DE INFORMACIÓN PARA LA GESTIÓN DE ACTIVOS Y PASIVOS

Visto que una gran parte de la actividad de G.AA.PP. consiste en el análisis de la exposición de la entidad a los diferentes riesgos, lo primero de lo que se parte es de preparar un modelo de cuentas o balance, que si bien en grandes líneas guardará relación con los balances contables estará más enfocado a los diferentes productos existentes.

Lo más importante de este modelo es que diferencie entre productos sujetos a riesgo de interés y cambio de aquellos no sensibles a estas variables. A continuación la subdivisión de cuentas debe agrupar los diferentes tipos de negocio, clases de flujos de caja, curvas de referencia de los tipos de interés, monedas, riesgo crediticio de las contrapartidas, etc. Deberá existir un equilibrio entre el grado de detalle, que permitirá un análisis más exhaustivo, con la necesidad de establecer hipótesis en cada línea y la velocidad de cálculo.

Un ejemplo de este tipo de modelos se presenta a continuación:

Activo

       Tesorería

             Depósitos

             Bonos

             Letras

             Repos

             Acciones

       Inversión Crediticia

             Prestamos

                   Tipo fijo

                   Tipo variable

             Créditos

                   Tipo fijo

                   Tipo variable

             Descuento

             Leasing

       Deudores varios

       Activos dudosos

       Caja y liquidez

       Inmovilizado

       Cuentas diversas

Pasivo

       Tesorería

             Depósitos

             Repos

       Recursos Ajenos

             Cuentas corrientes

             Depósitos a plazo

                   Ipf’s

                   Depósitos estructurados

             Bonos emitidos

       Fondos

       Recursos propios

             Fondos

             Capital y reservas

             Resultados

Posiciones Fuera de Balance

       Líneas de crédito

       Derivados sobre tipo de interés

             ...

       Derivados sobre tipo de cambio

             ...

       Derivados sobre renta variable

             ...

En cada una de estas cuentas se introducirá la información relativa a los productos que recoja, con el suficiente nivel de detalle como para poder calcular las siguientes medidas de riesgo:

·        Gap de vencimientos

·        Gap de sensibilidad

·        Duración y valor del punto básico

·        Simulaciones deterministas, del tipo “¿Qué pasa sí ...?”

·        Simulaciones estocásticas

El detalle de la información dependerá de la herramienta informática de que se disponga aunque como mínimo debería incluir:

-         Fecha de contratación

-         Fecha valor

-         Fecha de Vencimiento

-         Saldo nominal actual

-         Saldo efectivo actual

-         Tipo de interés

-         Clase de flujos de caja

-         Frecuencia de pago

-         Frecuencia de revisión del tipo de interés

-         Índice de referencia respecto al que se revisa el tipo de interés

-         Diferencial respecto al índice de referencia

-         Rating (interno o externo) asignado a la operación.

Lo normal es que la herramienta informática permita introducir saldos presupuestados que permitan analizar el impacto del crecimiento de las diferentes partidas tanto en la sensibilidad del Margen Financiero y del valor de los Recursos Propios, como en la liquidez y consecuentemente en las diferentes opciones de financiación.

Las hipótesis sobre cancelaciones anticipadas de los diferentes productos hay que tenerlas en cuenta en las simulaciones realizadas, dada la importancia que tiene en el análisis de la exposición de la entidad, pues modifican la sensibilidad teórica que se deduciría de las características del contrato.



[1] Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, con especialidad en Financiación, por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Valoración, Control y Gestión de Opciones, Futuros y Nuevos Instrumentos Financieros por el Institute of Advanced Finance. Fue miembro de KPMG España entre 1991 y 1997. Fué miembro fundador del Instituto del Riesgo Financiero en enero 1998. Es director del Departamento de Gestión de Balance y Middle Office en Banco Urquijo, Grupo KredietBank, Madrid

 

[2] La tendencia a medio plazo de las normas de contabilidad son hacia la expresión de todas las posiciones por su valor justo o fair value en terminología anglosajona, si bien hoy en día existen algunos puntos de discusión sobre que tipo de posiciones deberían expresarse por su valor justo o valor de mercado.